razones-por-las-que-no-tienes-tanto-exito-como-deberias

Razones por las que no tienes tanto éxito como deberías

Te encuentras con la mirada perdida hacia la televisión, una copa de whiskey escocés en la mano y te preguntas: ¿por qué no tengo éxito? Tú sabes que lo mereces. Lo deseas. Sigues todos los pasos de los grandes líderes. Pero, por alguna razón, nunca pasa.

¿Quieres saber porqué?

1. PEREZA

No es fácil ni agradable de decir o escuchar, pero una de las razones por las que a veces no ocurre el éxito es por pereza. Todas las personas de éxito trabajan muy duro para llegar hasta donde están. Librarte de esa pereza para llegar al éxito es tu responsabilidad, pero si no quieres asumirla, luego no te quejes.

2. CREER QUE ES TU DERECHO.

A menos que hayas nacido en una familia muy privilegiada (cosa que solo ocurre en pocos casos) la gran mayoría nos trabajamos nuestro derecho al éxito, no esperamos que venga a nosotros. No te creas que te mereces conseguirlo si no lo trabajas, porque esa creencia se interpondrá entre ti y tu éxito real.

3. MIEDO.

Tienes miedo. Miedo a hacer el ridículo, a lo que opine tu familia, miedo al fracaso, miedo en general. Tal vez no puedes dejar de tener miedo, y porque yo te diga que no lo tengas, no vas a parar de tenerlo. Pero puedes pensar en qué consigues si lo superas.

4. NEGATIVIDAD.

Puede que no te des cuenta, pero te estés asociando con personas negativas. Hay personas que no desean el éxito a nadie por no poder alcanzarlo ellas mismas. Si te rodeas de personas de éxito, en lugar de personas negativas, verás que el ambiente y tu propia manera de pensar cambia para mejor, el tipo de persona que querrías ser. Y acabarás siéndolo.

5. SOBRE-ANALIZAR.

Te pasas la vida preocupándote por todo más de lo que es sano. Te paralizas al analizar todas las variables de una decisión y no acabas haciendo nada. Y muchas veces, para avanzar en la vida hay que actuar con más frecuencia y analizar menos. Las personas de éxito suelen tener como principio la acción masiva. Poner las cosas en movimiento lo antes posible.

6. NO TENER OBJETIVOS.

No planificas nada, no te pones unas metas y piensas que de alguna manera todo llegará. Necesitas objetivos y metas a los que apuntar y llegar. Sino, vas a la deriva.

7. ECHARLES LA CULPA A OTROS.

No hay nadie responsable de tu éxito o tu fracaso que no seas tú mismo. No hay fuerzas exteriores, no hay nadie más. Siempre es fácil echarle la culpa a otro, pero también es algo que te impedirá lograr algo en tu vida. Empieza a ser dueño de tus actos y también lo serás de tus éxitos.

8. NO ERES ESPECIAL.

Piensas que no tienes la chispa, el algo, eso que hace que los grandes lleguen a ser grandes. Lo cierto es que todas esas personas no tienen nada de especial que no tenga cualquier otra persona, salvo las ganas de conseguir cumplir sus sueños.

9. PIERDES EL TIEMPO.

Gastas muchas horas al día en cosas no productivas. Más vale que aprendas a corregir esto pronto y aprendas algunas técnicas de gestión del tiempo, porque de esto depende que consigas tus metas.

10. NO VER EL PLAN GENERAL.

Piensas en la jornada, o en la semana, pero no eres capaz de ver más allá. Si no tienes una visión a largo plazo, una visión general de lo que quieres conseguir, estarás siempre repitiendo el mismo día.

11. NO CREES.

Si no crees que es posible, no lo harás posible. Por eso debemos empezar por un cambio de mentalidad. Estamos acostumbrados a oír que sólo gente muy especial logra sus sueños y el resto no estamos destinado a ellos. Pero ese puñado de gente excepcional lo fue simplemente por creer que podían hacerlo. Y lo hicieron.