Buenos Aires, punto de partida y continuación.

Casi todo este mes he estado moviéndome por varios puntos de América Latina, rodeándome de personas de éxito y de personas que aspiran al éxito con la actitud y la iniciativa correcta. Rodeándome de compañeros con una visión muy parecida a la mía.

Están siendo experiencias que pasan de espacios más íntimos y conversaciones de un grupo que comparte inquietudes, hasta audiencias masivas que no dejan de sorprender por el interés y la implicación de las personas.

Estos últimos días están dedicados a Buenos Aires, en Argentina. Este no es el país en el que nací, pero sí el que me vio “renacer” en la industria que ahora es tan parte de mi vida. Este es el país en el que dí los primeros pasos de lo que sería el camino más importante que jamás podría haber iniciado. Y por ello, entre otras cosas, le tengo un cariño especial.

Argentina no es sólo un punto de partida para mí, sino un lugar donde se concentra un alto número de liderazgo y que estamos desvelando, potenciando, amplificando…

Ayer tuvimos un lleno total de personas con un gran deseo de conocimiento y de educación financiera. De hecho tuvimos a más cien aplicados alumnos del OneAcademy recibiendo su reconocimiento por los niveles de aprendizaje que han alcanzado. También hubo un momento para celebrar el trabajo y el liderazgo de compañeros que se calificaron en nuevos rangos. Ambas cosas hacen de eventos así momentos muy especiales en los que somos conscientes del verdadero progreso personal y comunitario de todos los que formamos parte de esta empresa de una manera o de otra.

Y cada vez ese progreso es más evidente. Y cada vez lo será más. Estas más de cien personas que han adquirido un nuevo conocimiento en una educación financiera que tendrá un gran impacto positivo en sus vidas son un número importante aunque pequeño. Cuenta e importa, pero sigue siendo una muestra de lo que está sucediendo en Buenos Aires, en Argentina, en América Latina y en el mundo. Una revolución de la educación y de las finanzas.