Fintech-21b

Las FinTech: la nueva carrera por el éxito.

Es algo innegable que todos nos beneficiamos del auge de las nuevas tecnologías y mucho más aún cuando se trata de la tecnología en el sector financiero. Cada vez más población usa servicios de FinTech porque nos sentimos cómodos con ello y nos hace las finanzas mucho más sencillas.

El aumento de los usos de las FinTech significa para la mayoría de nosotros un ahorro de tiempo importante en papeleos, desplazamientos innecesarios para realizar alguna gestión, la instantaneidad del uso y lo claro que se muestran y se comprenden los datos. Pero con ello también vienen las necesarias mejoras en seguridad e incluso mejoras aun posibles en usabilidad.

Los bancos se adaptan a los tiempos como pueden y siempre que vean la potencialidad de estas tecnologías, pero poco a poco se adaptan cada vez más. La razón para hacerlo no es sólo por adaptarse a los tiempos, sino que ignorar las tendencias y las nuevas necesidades de consumo de las personas es un movimiento conservador que se convierte en mucho más arriesgado que experimentar con las nuevas tendencias. Ante este dilema, son muchas las entidades las que se arman ante el futuro e intentan destacar contra la competencia, las otras entidades financieras, en tener productos y servicios que suplan las necesidades de los clientes, que faciliten el uso de sus cuentas bancarias mediante el teléfono, e incluso algunas entidades ya experimentan la interacción entre smartphones y cajeros, llegando a prescindir de las tarjetas para extraer dinero en efectivo o pagar.

Sin embargo, en su batalla por ser el banco más adaptado a las FinTech olvidan otros detalles que también preocupan a los usuarios. Y es que a fin de cuentas, para usar sus servicios debes disponer de una cuenta de banco, pagar comisiones, cuotas, mantenimientos… y que, si los usuarios han de crearse una cuenta en una entidad bancaria para disfrutar de esos servicios, aun así tendrán que escoger si les merece la pena y no siempre elegirán a la entidad más modernizada, sino aquella que equilibre unos servicios actualizados y fáciles de usar, con un precio razonable y económico de mantenimiento de esos servicios.