ajedrez

Trucos para una concentración poderosa.

Estos trucos llevan mucho tiempo entre nosotros y es posible que ya hayas oído sobre alguno, aunque también es posible que no. En cualquier caso, son trucos muy potentes a la hora de conseguir un objetivo que todos en algún momento llegamos a necesitar cumplir: maximizar toda nuestra atención, poder centrarnos e impedir que la mente vaya de una cosa a otra.

Puede que haya días en que cueste algo más mantener la atención necesaria y necesites una pequeña ayuda. Puede que ya hayas probado todo, no haces multitasking y hasta te das un paseo a cada rato para despejarte. Y aun así…

Elige alguno de estos ejercicios y ponlo en práctica. Tal vez en muy poco tiempo estés viendo un cambio.

Ensayar en el espejo.
Este es un método que te ayuda tanto con la concentración como en la oratoria y a la hora de superar la timidez. Pierde cualquier reparo que te de hablar solo a ti mismo reflejo y le perderás sin duda el reparo a hacerlo delante de 100 personas. Te ayuda a concentrarte en lo que tienes en la mente, a hablar sin rodeos, a encontrar las palabras… Unos minutos cada día, con perseverancia y te darán una habilidad nueva.

Concentración en la lectura.
En tu desarrollo profesional algo que deberás aprender pronto es a procesar información muy rápido. Es decir, que habrá días en los que tengas muy poco tiempo y la información que te llegue debe llegar en su totalidad con una sola lectura. Si tienes una mente dispersa te va a costar, pero todo es práctica.
Un truco es leer pequeños textos e intentar reproducirlos en un resumen que hagas tú mismo. Sentarte a leer ese texto, ya sea parte de un libro o de un artículo y explica el contenido en un texto, o si lo prefieres con tu propia voz. Hazlo siempre que tengas un rato y te ayudará a enfocarte en los detalles y a procesar la información de manera cada vez más eficaz.

El método de la meditación.
Cada uno tiene una forma de enfrentarse a eso de la meditación. Pero este método incluye un paso previo a empezar a ordenar tus pensamientos, que es concentrarte en tu respiración y en tu propio cuerpo. Como si pudieras trazar el camino de la sangre desde tu corazón a la punta de los dedos y de vuelta. Lo que haces es enfocarte todo lo posible en una sola cosa, sin estímulos, sin distracciones, solo tu respiración, o el bombeo de tu corazón, y poco a poco, vas dejando entrar otros pensamientos.

La estatua humana.

La concentración es algo que se forja con disciplina, una disciplina que enseñamos a cada parte de nuestro cuerpo y la mente. Este ejercicio para fortalecer la concentración es algo más duro, pero te puede enseñar mucho sobre concentración y sobre control de uno mismo.
Consiste en sentarse en una silla y mantenerse completamente quieto. Debe ser una silla que te permita estar cómodo, pero debes concentrarte en todos tus músculos, sin tensionarlos. Vigilar que no hagas ningún movimiento involuntario o por nerviosismo. Salvo, claro está, los propios que el cuerpo no puede dejar de hacer (latir y respirar) Prueba con dos o tres minutos e intenta ir subiendo. Se trata de un truco que te ayuda a tener mayor control de tu lenguaje corporal y al mismo tiempo te fuerza a enfocarte en una sola tarea durante varios minutos, hasta que cada vez sea más fácil y requiera menos esfuerzo hacerlo durante más tiempo. Es tan sencillo y potencia tus habilidades en varias dimensiones. Hay personas que además encuentran este ejercicio algo que les ayuda a quitarse el estrés de encima, así que no pierdes nada en intentarlo.