El día de un líder.

Cada uno vive y trabaja bajo sus propias normas y su propio criterio, o al menos es lo que pasa si trabajas en tu propio negocio. Aunque luego entra en juego otro factor, y es el liderazgo.

Seas el tipo de líder que seas y tengas el equipo que tengas en la industria o sector que seas… seguramente habrá algunas cosas que todos tengamos en común. No son reglas, no son normas, son simplemente esas cosas que incorporamos a nuestra vida, que pueden ocurrir en un día normal y corriente y que todos, o la mayoría, acabamos haciendo de manera muy parecida.

Existen varias encuestas, estadísticas y estudios al respecto, y es que encontrar la respuesta a una vida exitosa y a un liderazgo efectivo es algo que crea interés. Y uno de los aspectos a repasar es el de los hábitos, y además con el sorprendente (o no tanto) resultado de encontrar tantas similitudes.

El día empieza, de media, a las 6 de la mañana para un líder de éxito y cargan su cuerpo y su mente de energía con algo de ejercicio antes de desayunar. ¿Sabes que el ejercicio es, sobre todo un excelente motivador natural?

Repasar mensajes, listas y su plan de trabajo o de objetivos se convierte en la primera tarea del día. Organizar bien y con cabeza. Y para las 10 de la mañana ya se habrán escrito varios correos y estará de camino a una cita o una reunión. Un líder no trabaja en aislamiento y pasará varias horas del día socializando con su equipo, con posibles asociados, e incluso con su familia.

Un líder puede que no para la comida a menos que sea también una comida de negocios. En muchos casos sólo pica algo ligero, a ser posible saludable para mantener un buen rendimiento, mientras trabaja en su planificación o contesta mensajes.

El desarrollo personal debe tener un hueco en la tarde de un buen líder, y dedicará de media hora a una hora de mínimo a ello.

Puede que por la tarde esté reunido con su equipo o con miembros de éste, repasando con ellos sus estrategias y ayudando a impulsarles en áreas en las que aún lo necesiten.

Pero la noche es donde más coincidencias hay, pues casi todos los líderes cenan con tranquilidad, con familia o con amigos. Y a menos que algo requiera acción y atención inmediata, y algo de tiempo extra, a la medianoche ya está descansando. Puesto que al día siguiente el día siguiente se pone en marcha a las seis.

Esto resulta interesante. ¿Son los hábitos los que nos llevarán al éxito o es una mente orientada al éxito la que acaba adaptando su día para que se adapte a sus necesidades? ¿Tu día se parece a éste?


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