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Nada de suerte, mucho de estrategia y esfuerzo.

Hay ocasiones en las que compañeros de la industria cuentan a posibles nuevos networkers, que hacer el negocio y construir su propia red de contactos es tan sencillo como tomarse un café. Las razones para decir algo así pueden ser muchas, pero casi todas equivocadas.

Si alguien no quiere asustar a las personas que puedan estar interesadas en participar en el negocio, y prefiere no contar los esfuerzos que hay detrás de cada historia de éxito, estará cometiendo el error de atraer a personas que no están realmente interesadas, ni preparadas para asumir lo que este trabajo implica. Por mi parte, me parece bien que se asusten, porque cuando algo te asusta, te abruma y piensas que te sobrepasa, es cuando sabes que es importante y es cuando tienes que valorar si realmente quieres pagar ese precio de tiempo y esfuerzo. Y cuando lo has valorado y los has aceptado, ese es el primer paso real hasta tu objetivo.
Las conversaciones, las reuniones, las presentaciones… Toda la parte social es importante, pero no es algo que pueda hacerse sin práctica y haber desarrollado al menos un par de habilidades.

El network marketing necesita estrategia.
La estrategia se compone tanto de las habilidades y técnicas que aprendes de tus mentores, como de la planificación y organización que haces de tu tiempo y de los pasos que debes dar. La parte que puedes aprender de tus mentores es por un lado una formula sencilla y repetible, que tu podrás enseñar más tarde (duplicación), y por otro un conjunto de habilidades nuevas que debes ir desarrollando tanto al inicio como a largo plazo. Esto es algo mucho menos sencillo porque el aprendizaje nunca se detiene realmente.

Cuando eres tú quien está en una posición de mentor, cuando tú estás duplicando lo que otros te enseñaron, debes ser muy claro en una cosa y es que tus palabras y tus acciones concuerden. No digas que es fácil si no lo fue para ti. Y sabes que no lo fue. Pero enseña con cada truco y estrategia que aprendiste de tu patrocinador y cada uno de los que descubriste por ti mismo.

Sin equipo no hay nada.
La otra parte a tener en cuenta sobre el éxito de una persona en el Network Marketing, es que sus fallos son suyos, pero sus éxitos son de todos. Esto no es una forma de quitar mérito a nadie, sino de hacernos ver que por mucho esfuerzo que pongas individualmente, sino consigues rodearte de personas capaces y con el mismo entusiasmo que tú, ya estás fallando. El equipo lo es todo, y los pequeños logros de cada uno pueden ser mucho más poderosos que un gran logro individual. Y esto tampoco es una cuestión de suerte, unir a un gran equipo es un acto de estrategia y de responsabilidad.

Todo esto unido a la experiencia que se va ganando, el esfuerzo que se le dedica y la completa determinación, sabiendo que no existe tal cosa como el “dinero rápido”, es lo que te posiciona en este negocio.

Nada queda en manos de la suerte.