El miedo social en el Network Marketing.

Si en algún momento te has considerado una persona social a la que trabajar con otras personas, ayudando a otras personas y compartiendo tiempo con otras personas le parece el mejor trabajo del mundo, tal vez te preguntes cómo tantas personas se ven superadas por el miedo a la socialización en las primeras etapas. ¿Acaso escogieron mal su vocación? ¿Acaso escogiste mal tu también? Es muy posible que incluso tu hayas tenido ese miedo en algún momento y no sabes explicar por qué.

¿Es el estrés? ¿Es el miedo al fracaso? ¿Acaso no sirvo para hablar con las personas? ¿Soy menos social de lo que pensaba?

La respuesta es mucho más simple.

Cuando un networker, especialmente cuando comienza a desarrollar su negocio comienza a experimentar este pánico a hablar con los demás, ese nerviosismo antes de una llamada hasta el punto de aliviarse si la otra persona no recoge la llamada… ese miedo a que todo vaya terriblemente mal en la presentación que va a hacer más tarde… se debe a que está enfocado en el objetivo incorrecto.

Te enfocas demasiado en el resultado. Cada conversación que tienes la has etiquetado antes de comenzar como una prueba a vida o muerte para superar un resultado, una venta de tu producto que debes realizar para poder seguir adelante, sí o sí. Un miembro que debes reclutar para tu equipo para que éste continúa creciendo, sí o sí. Y ahí es donde empieza el pánico, el terror a fallar, piensas que si no haces esta venta o este reclutamiento bien no vas a poder continuar con tu negocio. Pero eso te afecta. No sólo te llena de miedos, de nerviosismo y de infelicidad, sino que también haces que tu producto no parezca tan bueno si hablas desde el miedo, y que tu negocio no parezca nada atractivo si te tiene en ese estado.

Entonces ¿Cómo supero mi miedo?

Siempre lo he dicho: trabaja más en ti que en tu negocio. Eso no significa que dejes de hablar con las personas, que dejes de dar a conocer tu negocio o tu producto, para nada. Lo que debes hacer es enfocarte y poner mucho más esfuerzo en desarrollarte, en aprender a manejar tu tiempo, a manejar tus miedos, tus nervios, aprender técnicas, a dejar el estrés a un lado… Y en cuanto a las personas… ¡que no te importe si compran o se unen!
Otro tema del que hemos hablado mucho es que es mucho más importante las relaciones que haces a largo plazo que el hecho de que estas formen parte o no de tu equipo. Conoce gente, explora tu lado más social de manera honesta y relajada, y no pienses que esa conversación ha de tener un resultado al final. Es muy probable que hables con más de veinte, treinta, cuarenta personas… sin que se produzca ningún cambio significativo.

Claro, sé que pensarás que no puedes trabajar sin hacer un dinero; las facturas no se pagan solas. Pero cuanto antes encuentres un estado mental en que dejes de preocuparte por esto y asumas que los resultados llegarán tarde o temprano, es cuando antes pierdes el miedo a relacionarte. Y cuanto antes pierdes el miedo a relacionarte, antes harás mejores contactos con posibilidades a hacer una venta o un nuevo socio.

Tú estás dando a conocer algo realmente bueno, y si no les interesa es cosa tuya, encontrarás a alguien a quien sí. Mientras tanto, estarás disfrutando de una actividad que te permite conocer personas con diferentes puntos de vista, personas que podrían convertirse en tus mejores amigos, y con quienes podrías construir algo realmente importante. Te estás desarrollando y aprendiendo sin saberlo, con cada persona con la que hablas, con cada no, y con cada tal vez. ¡Aprovecha todo eso, no lo temas! Ese es verdadero resultado que tienes que buscar y el que eliminará cualquier otro miedo de tu día a día.