Businessman using the smartphone.Vintage tone, Retro filter effe

El secreto para una invitación infalible.

Llega el momento de tomar tu lista de contactos, repasar los números y decidirte a llamar a todas esas personas que piensas que podrían estar interesadas en tu negocio.

El problema es que aún no sabes muy bien cómo hacerlo, porque aún estas experimentando, aprendiendo y descubriendo tus puntos fuertes y tus puntos flojos.

No pasa nada, es más sencillos de lo que piensas y todo es cuestión de empezar y ganar práctica.

Llama y haz que la otra persona sienta curiosidad.

No hables de que tienes un negocio ni de que quieres vender algo. Ni siquiera menciones el producto. Tu palabra clave será “proyecto”. Lo cierto es que, si es un proyecto en el que te embarcas y quieres hablar con esa persona sobre ese proyecto, ese plan nuevo que tienes. Puedes usar la palabra actividad, plan… ¿Por qué? Sencillo, si usas la palabra negocio o venta, de alguna manera ya estás comenzando tu presentación, comienzan las preguntas y las respuestas, las objeciones y las explicaciones. Y esta llamada no es para hacer la presentación es para conseguir que la otra persona quiera verse contigo, tomar un café y hablar cara a cara del tema. Allí si podrás hacer la presentación

No tienes tiempo ahora.

La otra persona tal vez sea impaciente y quiere saber de que trata antes de quedar. Puede que te diga que le viene mal, que por que no se lo explicas ahora. Simplemente no tienes tiempo, vas saliendo o has quedado con otra persona, o tienes una reunión… Lo que sea. Pídele un día y una hora a la que, si le venga bien ir a tu casa, a un café o que tú le visites, cuando y donde quiera. Pero no por teléfono.

Los detalles son para la reunión.

Por mucho que insista, dile que todo lo que quiera saber se lo explicas con calma cuando quedéis pero que ahora no tienes tiempo. Sólo di que es un proyecto que te emociona, o una cosa que has empezado, y que piensas que le puede gustar o interesar. Que es algo muy bueno. Nada más.

No se trata de secretismo, se trata de dar su lugar y su tiempo a cada cosa.

No suele ser buena idea discutir por teléfono estos detalles, siempre es mejor en persona, con la posibilidad de mostrarle el material que necesite, explicarle lo que sea con calma, debatir, despejar dudas… Es por hacer las cosas bien. A veces nuestra necesidad de saber todo ya nos estropea la manera en que recibimos y procesamos la información. Y peor aún, puede que hasta lo expliques mal y a las prisas.

Si dicen que no.

La otra persona no acepta tu invitación a menos que le cuentes todo. Bueno, no vais a veros, pero tampoco le vas a contar. En un par de meses cuando vea que estás consiguiendo ganancias cambiará de opinión, incluso puede que te llame a ti…