quemado

¿Estás quemado? No lo creo.

Estar quemado. Es una forma de decir que el trabajo te ha sobrepasado y ya no rindes como antes. Proviene de la expresión inglesa “burnout” y da lugar a algo conocido como el “síndrome de estar quemado” (o Burnout Syndrome, en la expresión original).

Lo que ocurre es que esto es un fenómeno que se asocia, en realidad, a un nivel de estrés continuo en un entorno laboral que te desgasta y que nunca llega a dar resultados iguales al esfuerzo. Es una enfermedad de la industria tradicional.

Así que cuando alguien en el network marketing dice estar quemado, no creo que se trate de eso. No estás quemado, sólo necesitas encontrar de nuevo tu enfoque.

Crees que estás quemado (o que quemaste todo tu combustible) porque te encuentras falto de motivación, de energía, porque has trabajado mucho pero aún no has obtenido los resultados.

Pero puede haber casos en los que alguien piense que se ha quemado simplemente porque su entusiasmo original no se correspondía con la realidad.

Deja que te diga dónde está el error en todos los posibles casos y como volver a encontrar la motivación o la energía que necesitas.

  • Si crees que no puedes más y sigues sin ver resultados quizás tengas que encontrar otra manera. Revisa qué puedes estar haciendo mal, respira unos días, busca consejo, acude a un seminario (o los que hagan falta) y encuentra la chispa que te falta. Muchas de las veces en las que un networker no obtiene los resultados aun dando todo de sí mismo, se solucionan cambiando ligeramente algo. Encontrando otro punto de vista.

 

  • No te pongas metas irrealizables. Es bueno tener una gran meta, algo realmente importante que quieras conseguir para ti o para tu familia, y tener pequeños objetivos a ir cumpliendo poco a poco. Poder ir tachando metas en tu agenda o en tu plan te da la visión real de cuánto estás avanzando, aunque aún estés lejos del objetivo más grande.

 

  • Esta industria no tiene lugar para el estrés. Si sientes estrés es que estás haciendo algo mal. Y, sinceramente, cuanto más te centres en lo que te estresa, peores resultados vas a tener. Este si es un escenario en el que se puede dar el síndrome del quemado, pero depende al 100% de tu actitud y de a qué escoges prestar atención.

 

  • No olvides nunca tener un desarrollo personal continuo. Es lo que te hace prosperar ante cualquier reto y lo que te hace mantener una mentalidad libre y feliz. Esa mentalidad es también la clave del éxito, pero sobre todo tu principal escudo ante males típicos de otras ocupaciones y negocios como el quemado.

 

  • Recuerda siempre cuál fue tu principal razón para comenzar. Hayas hecho lo que hayas hecho y logrado lo que hayas logrado, te puede asegurar que hoy estás más cerca de cumplir con esa promesa que te hiciste al comenzar que ayer, y mucho más que el día en que tomaste la decisión. Esa razón es tu verdadero combustible y eso no se agota nunca.