Pero ¿Para qué te metiste en eso?

Le cuentas a alguien de tu familia que acabas de decidirte y vas a entrar a una empresa de network marketing porque buscas una alternativa y tienes una visión de tu futuro que crees que sólo puedes cumplir haciendo esto. Pero la respuesta más común que escuchas es “Ay, pero ¿para qué te metiste en eso?”.

Esta es una industria incomprendida por la mayoría de las personas y, sin embargo, es la que más personas financieramente independientes ha creado. Es donde puedes encontrar al mayor número de personas que pueden considerarse ricas según sus ganancias activas y pasivas.

Siempre que te encuentras con una frase como esa, está bien recordar algunos datos objetivos, porque a veces no basta con decir que persigues un sueño (algo que tampoco entiende bien mucha gente) sino que lo haces en un lugar donde es mucho más probable que lo encuentres, que en cualquier otro sitio.

“Pero sólo unos pocos sacan algo de ahí, la mayoría nada.” Te dirán también.

No puedo decir que esa frase sea falsa, pero si que está mal expresada. Es cierto que sólo unos pocos consiguen hacer de esta una profesión muy lucrativa mientras, cada día, un buen número de personas abandona la industria tras un breve periodo de tiempo y sin ingresos.

La diferencia entre esos dos casos no es casualidad, no es suerte, ni nada de eso.

Se trata de que sólo aquellos que se preparan para esta profesión mientras la ejercen y tienen la constancia, la paciencia y ganan las habilidades necesarias, podrán encontrar el éxito. Pero no sólo eso, en realidad hay millones de personas que viven bien gracias a sus ingresos en el network marketing. No hablo de convertirse en millonarios, pero muchas personas tienen unos ingresos adicionales de entre 500 y 1000 euros mensuales gracias a su trabajo en la industria. Son personas que no se dedican a tiempo completo a su negocio, sino que lo tienen como un extra, y aún así han visto que sus facturas están siempre cubiertas y viven más tranquilos porque tienen ese extra.

Pero si de verdad quieres ir a por todas y cambiar drásticamente tu vida, no vale con que te inscribas y esperes a que el dinero aparezca.

Cualquier persona que REALMENTE desee hacerse rico con esta industria necesitará poner mucho de su tiempo y de su paciencia en las primeras estabas de su negocio. Y desarrollar habilidades y ganar conocimientos. Para empezar, tendrías que volcarte en tu desarrollo personal. Es la habilidad número uno que debes desarrollar para que todo funcione.

También deberás aprender sobre comunicación, sobre habilidades sociales y cómo conectar con las personas a nivel personal y profesional. Deberás aprender también a preparar y hacer presentaciones y cómo hablar en público, tendrás que aprender sobre marketing y sobre tu producto. Y, sobre todo, deberás desarrollar tu liderazgo y aprender a trabajar en equipo y sobre cómo formar dicho equipo.

Quien haya “probado” un tiempo a ver cómo le iba en este negocio y no haya aprendido ninguna de estas cosas, estaba condenado a fracasar. Y, lamentablemente, demasiadas personas siguen entrando en la industria con esa actitud, para luego decir “no sé para qué me metí en eso, ¡era pura estafa!”

Así que, si acabas de comenzar, tal vez las personas que te rodean te cuestionarán. Simplemente sigue mi consejo, aprende esas habilidades, dedícale mucho tiempo a tu negocio, no aflojes, no pares, no desaceleres tu ritmo de trabajo, pase lo que pase. Y un año después, nadie te preguntará para qué te metiste en esas cosas.

Te preguntarán si pueden entrar ellos también.